Que la cuenten cómo quieran

No hubo título en la División de Honor, pero si una ratificación de una escuela de juego que difícilmente pueda imitarse. Don Orione fue segundo y jugará el Sudamericano al igual que Cementista.

No fue el final esperado. La ilusión de volver a traer la División de Honor a Mendoza y ponerle la frutilla al postre a un año que, igualmente, será inolvidable se fue diluyendo en semifinales, cuando Flamengo le ganó a Cementista y nos dejó sin final mendocina y se terminó de desinflar con la derrota de Don Orione (3-1) a manos del equipo sureño. Pero la verdad que poco importa el resultado final, los mendocinos volvemos a inflar el pecho porque demostramos que somos el.mejor futsal del país. Es que si lo único que sirve es ser campeón, todos seríamos unos fracasados en la vida. Haber metido tres de los seis equipos que fueron a Rosario entre los mejores cuatro del torneo, es una demostración de que en estas tierras se está trabajando bien, a conciencia. Después la pelota entra o pega en el palo y eso son dos mangos aparte. Una lástima porque se lo merecía el Chelo Mescolatti, pero quién puede negarlo como el mejor de todos los tiempos, solo algún loco o un caradura. Muy bien por Don Orione que volvió a estar allá arriba y jugando un gran futsal. Ganó Copa Mendoza para llegar allí y ahora tendrá la oportunidad de participar del Sudamericano. Excelente por Cementista que se quedó con el tercer lugar ratificando lo bueno que ha hecho en toda la temporada en la que también volvió a ser campeón a nivel local, que hizo un gran Sudamericano (volverá a jugarlo ahora) y que jugó de igual a igual con los colombianos en la Copa de las Américas. Supremo lo de Regatas que vuelve cuarto, pero con la frente en alto y el deber cumplido. Los del Lago superaron un cambio de técnico y de trabajo, se quedaron con el clasificatorio y allí están llegando hasta el último día y con el pasaje a la División de Honor del 2020.

09/11/2019 - Autor: Maxi Salgado